A volar
- Pedro

- 22 abr 2020
- 2 Min. de lectura
Nunca había oído hablar de este museo pero ha sido uno de los grandes descubrimientos de la aventura americana. Muchos lo definen como el más fascinante de Washington. Y creo que es acertado. Su extensa colección de naves y aviones permite recorrer la historia de la aviación en los Estados Unidos.
Es cierto que los que más van a disfrutar son los expertos y amantes del mundo espacial pero a cualquier viajero que se acerque por los EEUU y tenga un rato libre, le recomiendo encarecidamente que venga a relajarse (además es gratuito). El Museo Nacional del Aire y del Espacio fue fundado en 1976 y son millones los visitantes que cada año se acercan a contemplarlo, un número más alto incluso de los que reciben El Prado en Madrid o el Louvre en Paris. Y eso ya habla muy bien de su importancia.
En él encontrarás los aviones de mayor relevancia en la historia, como el Spirit of Saint Louis en el que se subió Charles Lindberg para convertirse en el primer piloto en cruzar el Atlántico en 1927 o el que construyeron los famosos hermanos Wright en 1902, y que ha sido siempre considerado como el origen de la aventura aérea.
Lo bueno de este coqueto museo es que cada una de las salas con las que cuenta está distribuida de tal forma que los curiosos que se acerquen se llevarán una visión global que le transportará a la época de las máquinas y objetos allí presentes. Y si eres un enamorado de la Segunda Guerra Mundial, como es mi caso, tu rincón favorito sin duda será en el que se encuentran los aviones más famosos que combatieron, como los Zero del ejército japonés o los Messesrchmitt alemanes.
Pero hay más. También nos podremos deleitar con el módulo del Apolo XI, responsable del hito de la llegada del hombre a la luna el 16 de julio 1969. Arsmstrong, Aldrin y Collins, sus tres héroes y con la cápsula Friendship 7, que utilizó John Gleen, convirtiéndose en el primer americano en orbitar a lo largo de la Tierra.
Quizá tengas cosas mejores que hacer en Washington, pero si sobra tiempo… este es tu museo.













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