El Capitolio
- Pedro

- 13 abr 2020
- 2 Min. de lectura
En todo viaje a los Estados Unidos, y más si es el primero, no debe faltar una visita a uno de sus lugares emblemáticos y con más historia, el Capitolio. Las decisiones más importantes que se toman en Washington se realizan en este grande y magistral edificio.
Solo estuve un día en la capital americana pero fue el tiempo suficiente para darme cuenta del aura que desprende esta ciudad. Lo más curioso del Capitolio es su ubicación.
Se encuentra en un barrio llamado Capitol Hill en lo más alto de una colina (uno llega ya medio cansado cuando lo ve por primera vez y aún no lo ha visitado) y es una edificación tan famosa en todo el mundo que quizá lo sea más gracias al mundo del cine.
Como dato histórico señalar que el edificio vio la luz en el año 1800 y se encuentra levantado sobre un terreno tan inmenso que abarca unas diez hectáreas. Llama la atención y es motivo de orgullo ver lo bien cuidado que los americanos tienen los jardines, paseos y calles adyacentes, por las que uno puede pasear tranquilamente. Su enorme cúpula con una altura de 185 metros termina en forma de obelisco.
También sorprende al visitante los numerosos edificios de vigilancia con los que cuenta, al que hay que añadir un equipo propio de policía. Por motivos de enorme seguridad, el barrio en el que está ubicado el Capitolio puede visitarse (únicamente con guías) pero para ello hay que solicitarlo con bastante tiempo.
Cuando uno entra lo que más destaca es la fabulosa arquitectura de este edificio y como yo seguro que a muchos se les escapa un “guau” al admirar cada detalle. Con un imponente estilo neoclásico fue realizado en dos etapas, siendo los arquitectos encargados de la obra William Thornton, Henry Latrobe y Charles Bulfinch.
Evidentemente no se puede visitar todo en el Capitolio, pero sí lo más importante: su enorme cúpula y sus columnas, con un color blanco puro que destaca entre el verde de los jardines. También el Centro de Visitantes, donde uno puede ver un enorme salón con una exposición permanente sobre la historia de la institución.
El interior de la cúpula es otro momento que impactará al visitante. Y para terminar, la Biblioteca del Congreso y la Cámara de Senadores. Si uno es amante de la literatura y los objetos antiguos, éste es su sitio.
El Capitolio es el máximo exponente de la arquitectura neoclásica de los Estados Unidos.
¡No te lo pierdas!





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