La campana de la libertad
- Pedro

- 28 abr 2020
- 2 Min. de lectura

Recorrer las calles de Filadelfia te lleva a acercarte a un lugar histórico y emblemático para la ciudad y que es considerado uno de los símbolos más prominentes asociados a la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos, el Liberty Bell.
Cuentan los libros de la época que un 8 de julio de 1776, con su toque más famoso, se convocó a todos los habitantes de Filadelfia para la lectura de la Declaración de Independencia. Previamente ya había sido tocada para anunciar la apertura del Primer Congreso Continental y también la Batalla de Lexington y Concord un año antes.
Su historia es muy curiosa. La campana fue pedida en 1751 por la Asamblea de Pensilvania para emplearla en el Independence Hall. Un año más tarde fue colgada de un andamio temporal en el patio exterior. Pero como siempre hay alguna desgracia, para consternación de los allí presentes, la campana se rajó la primera vez que fue golpeada.
Mientras buscaban un reemplazo fue rehecha por John Pass y John Stow, por supuesto sus apellidos aparecen grabados en ella. Le añadieron cobre a su composición, algo que no gustó mucho a los ciudadanos de la época. De modo que la rehicieron restaurando el equilibrio correcto del metal y ahora sí, la tercera campana (a la tercera fue la vencida) fue colgada en el Independence Hall un mes de junio de 1753.
Es curioso cómo han influido todas las batallas y conquistas revolucionarias en EEUU con los traslados de la campana. En septiembre del 77, con una Guerra Revolucionaria que no hacía más que crecer, se la trasladó al norte a un pueblo llamado Northamptontown.
Como sucede en muchas películas… ¿dónde suelen ir a parar elementos decorativos importantes? Exacto, a las iglesias. Así que los americanos la ocultaron en el sótano de la iglesia de los Viejos de Zion, y allí permanecería hasta que los británicos se marcharon de Filadelfia en 1778.
Ya en el siglo XIX, la campana tocó en la muerte de Alexander Hamilton, la vuelta de La Fayette a la ciudad o en los fallecimientos de Adams y Jefferson. A partir de 1885, la Campana de la Libertad viajo a numerosas ciudades y fue mostrada en exposiciones por todo el país. En eso los americanos lo hacen muy bien, utilizan y explotan bien sus símbolos.
En el año 1976 con motivo del Bicentenario de la Independencia de Estados Unidos, se la trasladó del Independence Hall a un pabellón de cristal situado al norte de la ciudad. La reina Isabel II visitó la ciudad ese año y regaló a los estadounidenses una réplica de la “Campana Bicentenaria”, hecha en la misma fundición británica que la original. Hoy en día tras su último cambio en 2006, se puede ver en el nuevo Centro de la Campana de la Libertad.
Si pasan por Phila´ no dejen de visitarla.



Comentarios