La historia asturiana se gestó aquí
- Pedro

- 26 may 2020
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Recorrer el Parque Nacional de los Picos de Europa es un ejercicio que a todo aquel que le guste la aventura, el desafío, la superación, la marcha y el espíritu de grupo, debe hacer al menos una vez en su vida. Queda lejos aquella primavera de 2012, cuando me animé y junto a un grupo de amigos pasamos unos días fantásticos en un paraje único.
Asturias siempre es sinónimo de buenos momentos, ya sea por sus rutas, sus paisajes, su gente, su gastronomía. Es algo que uno siempre quiere repetir y piensa en volver al año siguiente y repetir o incluso apuntarse a otra excursión para contemplar esas vistas.
Distintas glaciaciones han conformado desde hace tiempo un tortuoso paisaje que ha sido modelado por el hielo y también por el efecto de las aguas sobre la piedra caliza. Allí confluyen varios ríos, el Dobra y el Deva, sin olvidar el Cares que da nombre a una de las rutas más famosas que se pueden hacer en esas tierras y de la que ya hablé en su momento.
Este espectacular paraje de los Picos de Europa culmina en el alto del Naranjo de Bulnes. También podemos aventurarnos a recorrer a pie el macizo oriental, el Andara. Es el más pequeño de todos, con un perfil más suave cuya cima está a 2.400 metros de altura.
Por último, no debemos olvidarnos que cerca de allí se encuentra el Real Sitio de Covadonga, destino de peregrinación religiosa de miles de personas cada año.
Las cumbres más altas de la Cordillera Cantábrica se encuentran aquí. Un paraje único en el que se gestó la legendaria historia de Asturias.



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