La única Academia de Caballería de España
- Pedro

- 13 jul 2020
- 2 Min. de lectura

En pleno centro de Valladolid tenemos la suerte de poder visitar la única Academia de Caballería en España. En sus pasillos y aulas más de 100 cadetes se inician, cada año, en la carrera militar. A su alrededor, turistas y vecinos buscan el mejor encuadre del solemne edificio para inmortalizarlo. Y por supuesto, si uno tiene tiempo, debe entrar a su museo en el que descubrirá desde uniformes, armamento y condecoraciones hasta una máquina Enigma original.
Poca gente sabe que su nombre original es Acuartelamiento General Shelly. Entre 1847 y 1915 el edificio era conocido bajo el nombre de “El Octógono” debido a la forma de su planta. Se levantó fuera del municipio y pronto actuaría como prisión pero el rápido crecimiento de la ciudad hizo que la cárcel se trasladase al Monasterio del Prado. Fue entonces cuando el director del Arma, Ricardo Shelly, propuso llevar a Valladolid la Academia de Caballería. En 1852 abrió sus puertas a los 39 cadetes de aquella primera promoción.
Durante la primera quincena del siglo XX, un incendio arrasó durante cerca de tres días el edificio. La ciudad se volcó con todos sus recursos para sofocar lo más rápidamente posible la escuela militar, incluso los vecinos de manera altruista acogieron a los alumnos en casas particulares. Seis años más tarde, la reina Victoria Eugenia puso la primera piedra del actual acuartelamiento, era un 4 de mayo de 1921.
El edificio que conocemos hoy en día y que tan reconocido es en Valladolid, supone una mezcla de arquitectura militar y elementos renacentistas. En su fachada destacan tres torres así como las insignias de las cuatro órdenes de caballería (Montesa, Santiago, Alcántara y Calatrava). La fachada, realizada en piedra arenisca, nos acerca la imagen de Salamanca puesto que está inspirada en el Palacio Monterrey.
La entrada está custodiada por el Monumento al Regimiento de Cazadores de Alcántara, obra de Mariano Belliure que fue inaugurado en 1931. En él, cinco jinetes representan los institutos por los que Alcántara pasó. El monumento, que fue financiado por los propios oficiales, se elaboró en bronce, obtenido de cañones enemigos.
En su interior, nos espera el Museo de la Academia de Caballería con una extensa colección de armas. Uniformes, fotografías y documentación. También podremos ver miniaturas de soldados de plomo, prendas usadas por los destacamentos en países desérticos o sus cerca de 16.300 volúmenes que descansan en su hermosa biblioteca.



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