top of page

Valladolid también “vive” en Nueva York

  • Foto del escritor: Pedro
    Pedro
  • 26 abr 2020
  • 2 Min. de lectura

La cultura en Estados Unidos le debe mucho a España y uno de los mayores ejemplos que podemos encontrarnos está en el Museo Metropolitan en Nueva York. Si hay un nombre que asociar por su obsesión en comprar obras de arte europeo de gran valor ese no es otro que el de William Randolph Hearst, periodista, editor, inversor y gran magnate en los medios de comunicación.


Estaba obsesionado con pujar y adquirir cualquier elemento que le recordase a Europa y en su amplia colección incluyó claustros, monasterios casi al completo, retablos y… una reja. Sí, concretamente la reja de la Catedral de Valladolid que se vendió al peso y hoy está en el Metropolitan. Este elemento había sido construido en 1763 por Rafael Amezúa, considerado uno de los mejores herreros que podían ser contratados por aquel entonces.


Durante varios siglos cumplió su propósito pero con el paso del tiempo cayó en desgracia y acabó desmontada y tirada por el suelo en un huerto de la capital vallisoletana. Y fue entonces cuando el encargado de las compras de arte en España de Hearst se fijó en ella. Corría el año 1929, los religiosos españoles, que lo veían como un estorbo, cerraron el trato y el arzobispado autorizó la venta de la reja de la catedral.


Al encontrarse tirada, el Cabildo catedralicio tuvo que ponerse en manos de un herrero para que le diera su valor de tasación. Aquella maravilla que se vendió por el valor de su hierro al peso obtuvo un precio final de 500 pesetas de la época. La catedral consideró que había realizado una buena venta ya que con ese dinero podría emprender las obras que quería realizar y la gente de Hearst señaló que había sido muy barata.


Así pues se desmontó la reja y comenzó su viaje a Estados Unidos. Tras su llegada a Nueva York fue puesta en un almacén en espera a que el magnate la trasladase a su mansión. Pero los acontecimientos económicos del Crack del 29 dieron un vuelco a los planes previstos y ésta acabó cogiendo polvo en su almacén hasta que en 1956 volvió a cambiar de propietario.


Su fundación se la regaló al Museo Metropolitano, y desde 1957 fue colocada ahí como parte de sus objetos artísticos, y hoy en día ahí sigue tal y como comprobamos en el viaje. Siete millones de personas al año ven y leen su historia, y eso hace que Valladolid esté presente en los estadounidenses y demás turistas de todas partes del mundo.


 
 
 

Comentarios


Formulario de suscripción

¡Gracias por tu mensaje!

©2020 por De segunda profesión: viajero. Creada con Wix.com

bottom of page