Vive de cerca la aventura espacial
- Pedro

- 13 may 2020
- 2 Min. de lectura

Paris también tiene su propio museo de la aviación. Lo he visitado ya varias veces porque me interesa ese mundo. Está situado cerca de la capital en la comuna de Le Bourget. Se inauguró en 1919 tras la propuesta de un prestigioso ingeniero francés, Albert Caquot. Es uno de los más antiguos que se conocen, date una vuelta conmigo.
Desde hace más de un siglo, el Museo del Aire y del Espacio reúne una excepcional colección de imágenes ligadas al mundo de lo aerostático, lo aeronáutico y el espacio. He tenido la ocasión de visitarlo tres veces desde que oí hablar de él y francamente merece la pena si estás interesado en la carrera espacial.
Actualmente cuenta con una enorme mediateca en la que guarda más de 12.000 imágenes, 161 videos y un total de 1365 reportajes que cualquiera puede consultar libremente. Este gigantesco centro de documentación es fundamental para preservar la memoria aeronáutica y espacial y enriquecer de forma permanente a todas las colecciones que allí se dan cita.
Cuando uno pasea por el interior de sus instalaciones también se queda asombrado de la gran colección de aviones y máquinas que se utilizaron en la época y que hoy en día tienen un gran valor histórico. Aeroplanos como el Trajan Vuia, de fabricación francesa a principios del siglo XX y que fue uno de las primeras máquinas que se elevaron gracias al efecto de su fuerza motriz.
O como el Blériot, un prototipo con el que se cruzó el canal de la Mancha en 1909 y que cuatro años más tarde, reforzada su estructura, logró el primer looping, una acrobacia sensacional hasta entonces nunca vista.
En el museo también están expuestos varios modelos de helicópteros que participaron en misiones de operaciones especiales. Hay un recuerdo muy especial a España, en concreto al mítico Juan de la Cierva, que a sus 16 años construiría su primer avión basado en la técnica del autogiro y con el que tras años de estudios debutaría en vuelo en 1923.
Además de deleitarse con los prototipos y numerosas naves, Le Bourget permite que el visitante se dé una vuelta virtual por todas las batallas en las que el ejército francés ha tomado parte. Una de las más famosas es la de Verdún, que ha marcado en la historia el inicio de la guerra aérea.
Para aquel que quiera pasar un día entretenido entre naves, aviones, cazas de la época, ver de cerca los trajes que se utilizaban, elementos de navegación, planos o hacer un repaso a lo que contaba la prensa en aquel entonces, éste es su museo.



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